Imágenes suyas en el cumpleaños de un amigo o en la cena de empresa que después se prolongó inesperadamente hasta altas horas de la madrugada circulan por Internet. Es posible que usted no haya colgado las fotos de estos eventos en la Red. Puede que ni siquiera llevara cámara alguna aquel día y que, por supuesto, no estuviera interesado en absoluto en que esas fotos, graciosas en el ámbito privado, pero comprometidas fuera de él, llegaran a hacerse de dominio público.
También cabe la posibilidad de que sus amigos y compañeros le pidieran que las colgara en Facebook para recordar lo bien que se lo pasaron en su última juerga y usted accediera a ello sin pensar en que algo tan simple como la imagen de una noche de fiesta puede dañar seriamente su reputación on line. En cualquiera de los dos casos, ahora, sin saber muy bien cómo ni por qué, esas imágenes han llegado a manos del personal de Recursos Humanos de la empresa en la que tenía una entrevista de trabajo y han echado por tierra sus expectativas.
Facebook, Tuenti y Twitter son tres de las redes sociales que gozan de mayor aceptación, a través de las cuales, millones de usuarios comparten datos sobre sí mismos, en muchos casos con personas a las que no conocen de nada. Aunque generalmente usamos estas plataformas para socializar de un modo divertido con otros usuarios, en muchas ocasiones no somos del todo conscientes de la importancia que nuestra reputación on line puede tener en la vida real.
Hace apenas una semana, coincidiendo con el Día Mundial de la Protección de Datos, Microsoft publicaba un informe en el que alertaba sobre la falta de conciencia de los usuarios respecto a las consecuencias que la reputación on line puede tener en su vida real. Dicho informe se elaboró con los datos del estudio que la empresa Cross-Tab Marketing Services llevó a cabo en EEUU, Reino Unido y Alemania para medir el grado en que las empresas emplean los perfiles públicos de la gente en Internet a la hora de contratar personal.
En el informe Julie Inman-Grant, directora general de seguridad en Internet de Microsoft, apunta a los riesgos que puede suponer para una persona descuidar su perfil en la Red a la hora de encontrar trabajo. "Si bien el uso de Internet ha evolucionado drásticamente en la última década, nuestra comprensión de cómo la reputación de las personas en la Red puede afectar a las perspectivas del mundo real, no ha evolucionado necesariamente al mismo ritmo", señala.
Proyectar un perfil en línea adecuado puede marcar la diferencia entre conseguir un empleo y conseguir ser rechazado por el personal de RRHH -->
"Realmente es necesario vigilar estos riesgos, pero al mismo tiempo, también es bueno saber que existe una oportunidad real aquí, en Internet. Afortunadamente, algunos pasos simples puede ayudar a asegurar que su reputación en línea sea un activo y no pasivo". Inman-Grant explica que proyectar un perfil en línea adecuado puede marcar la diferencia entre conseguir un empleo y conseguir ser rechazado por el personal de Recursos Humanos (RRHH) de una empresa.
¿Quién accede a nuestros datos?En demasiadas ocasiones colgamos en Internet blogs, fotos o vídeos que revelan información de cómo somos sin tener conciencia plena de que con esos datos nos estamos forjando una reputación on line que en cualquier momento puede traspasar la barrera y afectar directamente a nuestros intereses en la vida real. ¿Realmente controlamos quiénes tienen acceso a toda la información que circula por la Red sobre nosotros? ¿Sabemos quién accede a esos datos y para qué los usa?
El estudio elaborado por Cross-Tab Marketing Services revela que un 83% de los 1.200 encuestados cree tener algún control sobre su reputación en línea. No obstante, menos de la mitad la tiene en cuenta cada vez que hace uso de las redes sociales y sólo un 32% se relaciona con otros usuarios en función de su perfil en Internet. Según Inman-Grant, "una de nuestras principales conclusiones es que existe una brecha entre el sentimiento de control de los ciudadanos y las medidas que éstos adoptan para controlar activamente su identidad en línea".
Para la directora general de seguridad en Internet de Microsoft, el origen de este problema radica en que las personas no son plenamente conscientes de cómo esa información sobre sus vidas puede ser utilizada. Así lo demuestra el hecho de que más de un tercio de los encuestados asegurase que no les preocupaban los efectos que su reputación on line pudiera ocasionar en su vida personal o profesional. El otro factor de riesgo es que casi la mitad de los participantes en el estudio consideraba inapropiado que los departamentos de RRHH de las empresas revisen las fotos, vídeos y demás contenidos que circulan en Internet sobre los posibles candidatos a un puesto de trabajo.
Un 79% de los departamentos de RRHH de las empresas de EEUU se basan en la información que circula por la Red para contratar profesionales -->
Inapropiado o no, lo cierto es que Internet es un dominio público y las empresas no dudan en hacer uso de él para la selección del personal. El estudio que ha llevado a cabo Microsoft refleja que un 79% de los departamentos de RRHH de las empresas estadounidenses se basan en la información que circula por la Red para contratar profesionales y un 84% considera estos datos como uno de los dos principales factores a tener en cuenta a la hora de valorar la idoneidad de un candidato para determinado puesto de trabajo. En Alemania el porcentaje de empresas que hacen uso de esta información para valorar a posibles trabajadores disminuye hasta el 59%, mientras que en Reino Unido se sitúa en el 47%.
¿Es buena la imagen que damos en Internet? Según los datos del estudio elaborado por Microsoft no demasiado. Un 70% de las empresas encuestadas en EEUU asegura haber rechazado a un candidato basándose en su perfil on line. En Reino Unido el porcentaje es del 41%. En ambos casos el rechazo viene motivado por imágenes y videos que el personal de RRHH consideró inadecuados.
Ser nuestros propios publicistasDe forma consciente o inconsciente, a diario millones de personas de todas las edades toman decisiones on line que pueden tener consecuencias a medio y largo plazo. Para Inman-Grant la clave para conseguir que nuestra identidad en la Red nos aporte resultados positivos es una cuestión de responsabilidad personal. La parte más importante para disfrutar de una buena reputación en Internet es mantenerse activo y gestionar la información de un modo eficaz. "Podemos ser nuestros mejores publicistas. Es evidente que se puede sacar un beneficio económico de nuestra reputación on line. Si las personas no tienen la oportunidad de crearse una marca personal propia en la Red, es como si estuvieran dejando en blanco toda una sección en una solicitud de empleo".
"Podemos ser nuestros mejores publicistas. Es evidente que se puede sacar un beneficio económico de nuestra reputación on line" -->
Una de las claves para obtener el mayor beneficio posible a la reputación on line es la privacidad de nuestros datos. El estudio elaborado por Microsoft demuestra que, poco a poco, la gente empieza a tomar conciencia de la importancia que tiene su identidad en la Red. Un 42% de los encuestados reconoce haber buscado información sobre sí mismo a través de Bing u otros motores de búsqueda y un 5% se ha puesto en contacto con los administradores de algún sitio web donde aparecen datos propios para que eliminaran contenidos falsos o poco favorables sobre ellos.
Protección de datosPrecisamente uno de los mayores riesgos a los que se enfrentan los usuarios en Internt es al uso que otras personas pueden hacer de sus datos personales. Por muy férreo que sea el control que hacemos sobre la información personal que circula por Internet, siempre se está expuesto a que terceras personas publiquen información falsa. Aunque existen distintos vías para restaurar nuestra identidad on line -crear nuevos contenidos o contactar con grupos como la organización Fertik, dedicada a ayudar a los usuarios a mejorar su identidad en la Red-, el mejor arma para defenderse de los ataques en Internet es el Derecho a la intimidad.
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El pasado 28 de enero la Comisión Europea anunció su intención de modernizar la directiva comunitaria sobre protección de datos de 1995. Viviane Reding, futura Comisaria de Justicia y actual responsable de la cartera de Sociedad de la Información, informó de que el próximo 9 de febrero la CE dará a conocer las conclusiones de los trabajos preparatorios para la reforma de una directiva que debe evolucionar ya que "el mundo ha cambiado mucho desde 1995". Solo en Europa, el número de personas que utiliza las redes sociales roza los 42 millones y uno de los principales riesgos a los que se enfrentan es que aplicaciones como Facebook o Tuenti "permiten que otros vean información personal, incluso fotografías".
Derecho a la intimidad Vs. Libertad de expresiónSegún Reding, los ciudadanos "quieren que se refuerce la transparencia y la fuerza de voluntad" para controlar la distribución de datos en Internet, y este es precisamente uno de los objetivos de la reforma de la directiva de 1995". Esta afirmación contrata con las polémicas declaraciones realizadas recientemente por el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, asegurando que la gente lo que quiere en Internet es compartirlo todo y no que refuercen la privacidad.
Aunque en cierto modo Zuckerberg podría tener su pequeña parte de razón, no hay que olvidar que las decisiones que tomamos en Internet tienen repercusiones que van más allá de los límites de la Red y que sus efectos pueden llegar a perjudicar nuestros intereses en la vida real. Llegados a este punto, qué importa más, ¿nuestro derecho a la intimidad o la libertad de expresión?
expansion.com 5 febrero 2010
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